La división en el seno del movimiento de las Bartolinas se intensifica, ya que un grupo de ellas ha decidido desconocer a Julia Ramos como su máxima representante.
Esta acción surge de un sentimiento de discriminación y traición por parte de Ramos, según lo expresado por la dirigente Valeriana Taco Suazo. Se ha convocado a un ampliado para elegir una nueva representación que consideren leal a sus intereses.

A pesar de ser consultadas sobre su afinidad política, las Bartolinas resaltaron su pertenencia al MAS – IPCP, aunque reconocen a Evo Morales como su representante histórico.
Finalmente criticaron al presidente Luis Arce por lo que perciben como falta de apoyo económico y expresaron su determinación de luchar por sus derechos y no ser subestimadas.

