El ministro de Medio Ambiente y Agua de Bolivia, Rubén Méndez, ha admitido que el mercurio es peligroso después de enfrentar críticas por poner en duda sus efectos nocivos.

Méndez afirmó que sus declaraciones fueron sacadas de contexto y que es consciente del peligro del mercurio en la salud humana y el medio ambiente. El gobierno boliviano trabaja en políticas para reducir el uso de mercurio en la minería y mitigar sus efectos negativos, especialmente en las comunidades indígenas.
Méndez había mencionado que durante su infancia en Potosí jugaba con mercurio, lo que generó controversia.
Fuente: Los Tiempos