Nueva York cumple 400 años desde su fundación en 1624, pero la efeméride ha pasado casi desapercibida, salvo por una pequeña exposición en la New York Historical Society.

La muestra «Nueva York antes de ser Nueva York» incluye mapas, objetos y documentos históricos que detallan la compra de la isla de Manhattan por colonos europeos a los indígenas lenape por 60 florines. Este evento marcó el inicio de una ciudad que más tarde, bajo control inglés, se renombraría Nueva York.

La exposición también refleja la complicada historia de la ciudad, con tres grupos humanos principales: colonos europeos, nativos americanos y esclavos africanos. A través de una carta contemporánea de los lenape, se revisita la transacción original, destacando 400 años de sufrimiento y desplazamiento para los pueblos indígenas.
Además, se aborda la lenta emancipación de los esclavos africanos, señalando que la historia de Nueva York no es solo de celebración, sino también de luchas y desafíos.
Nueva York ha experimentado numerosos eventos traumáticos, desde el crash de Wall Street en 1929 hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero siempre ha resurgido con fuerza.

La ciudad es un centro global de finanzas, arte y cultura, y su diversidad étnica, religiosa y lingüística es incomparable. La presencia del español ha crecido significativamente, reflejando la creciente influencia de la población latina, que ahora representa un tercio de los residentes de la ciudad.
El español es un componente esencial de la identidad de Nueva York, con una vibrante comunidad hispanohablante que influye en todos los aspectos de la vida urbana. A medida que la ciudad mira hacia el futuro, la inmigración latina sigue renovando su carácter panlatino.
Con una creciente presencia del idioma español, Nueva York se posiciona como un punto de encuentro cultural y lingüístico sin igual en el mundo.
Vía: El País (España)