
Más de 100 policías están atrapados en la propiedad Causal de Caranda, en el norte de Santa Cruz, entre los municipios de Portachuelo y Buena Vista, después de cumplir con una orden judicial de desalojo en 33 hectáreas de terreno invadido. Tras ejecutar la orden, los agentes encontraron el camino de regreso bloqueado con ramas y troncos, obligándolos a regresar al lugar desalojado y pasar la noche en el suelo, junto a animales del lugar.

Sin acceso a suministros, los policías han quedado sin comida adecuada y han tenido que conformarse con una sopa de arroz sin carne y pequeñas cantidades de agua, según testimonios de algunos efectivos. La situación ha generado preocupación entre los policías, quienes temen ser emboscados durante la noche por los avasalladores que los tienen cercados.
Ante esta situación, los policías se han organizado en turnos de vigilancia nocturna para prevenir cualquier ataque, mientras esperan que el Comando Departamental de la Policía envíe refuerzos el martes 27 de agosto para despejar el camino y permitir su salida de la propiedad.

La situación refleja la tensión y las difíciles condiciones que enfrentan las fuerzas del orden en regiones donde la propiedad privada es objeto de conflictos y avasallamientos, complicando la tarea de mantener la seguridad y el orden en estas áreas.
Vía: El Deber