El fallo de la Sala Constitucional Primera de La Paz que suspende la interpelación de 8 ministros de Estado en Bolivia ha provocado una intensa lucha política y judicial entre el Gobierno de Luis Arce y la oposición, lo que ha llevado a la mezcla de facciones políticas previamente opuestas en el Senado para aprobar una ley de convocatoria a elecciones judiciales y la preselección de candidatos.

La decisión judicial y la respuesta legislativa han resaltado la pugna por el control del Órgano Judicial y el intento del Gobierno de mantener su influencia en este poder. Los acontecimientos están generando un renovado interés en la democracia y la fiscalización en Bolivia.
Fuente: El Deber