
Portugal enfrenta una grave situación por incendios forestales que se han intensificado en varias regiones del país, especialmente en el distrito de Aveiro, al sur de Oporto, donde ya han destruido viviendas y obligado a evacuar barrios enteros.

Las autoridades portuguesas han activado el Mecanismo Europeo de Protección Civil para solicitar ayuda internacional, mientras el país permanece en alerta debido al alto riesgo de nuevos focos de fuego por las condiciones climáticas adversas.
El incendio más devastador se inició en Sever do Vouga y se extendió hacia Albergaria-a-Velha, donde ha movilizado a más de 500 bomberos y medios aéreos. Las llamas también han provocado cortes en importantes autopistas, lo que complica la situación. En respuesta, las autoridades han implementado restricciones para evitar la circulación en áreas de riesgo y la realización de actividades peligrosas, como quemas y el uso de pirotecnia.
La tragedia ha cobrado la vida de un bombero de São Mamede Infesta, quien falleció mientras combatía el incendio en Oliveira de Azeméis. El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, expresó sus condolencias a la familia del fallecido y destacó el sacrificio de los bomberos que luchan en condiciones extremas para controlar las llamas.
Con todo el territorio continental en alerta hasta el martes, el Gobierno portugués ha reforzado las medidas de prevención y control, restringiendo el acceso a áreas forestales y caminos rurales. Las previsiones meteorológicas auguran un aumento significativo del riesgo de incendios rurales, lo que complica aún más los esfuerzos de contención.
Vía: Euronews
