En un encuentro entre Rodolfo Meyer Barrasa, presidente de la Cámara Minera de Tarija, y el embajador de Brasil en Bolivia, Luis Henrique Sobreira Lopes, se reveló un emocionante proyecto de colaboración que podría abrir nuevas oportunidades comerciales entre ambos países. El enfoque principal del proyecto es la exportación de gemas bolivianas, particularmente la «agua marina», una gema emblemática de Brasil.
El presidente de la Cámara Minera, Rodolfo Meyer, destacó que un acuerdo firmado recientemente en la Cancillería busca unir a Bolivia y Brasil en el campo de las gemas. Brasil es conocido a nivel mundial por su producción de gemas y su gema nacional, el «agua marina». Bolivia, por su parte, posee 17 yacimientos de esta gema y planea industrializarlos y comercializarlos en conjunto con Brasil. Según Meyer, esta colaboración podría generar alrededor de 12,000 empleos y millones de dólares en divisas para Bolivia.
A pesar de que la mayoría de los productores de gemas se encuentran en La Paz y Santa Cruz, la iniciativa también busca involucrar a Tarija. Meyer resaltó que, aunque Tarija no sea el mayor productor, su contribución es significativa y su entorno atractivo para los visitantes.
Brasil
El embajador de Brasil, Luis Henrique Sobreira Lopes, subrayó la importancia de la exportación de gemas bolivianas y la producción de joyas en Brasil. Destacó que esto podría diversificar el comercio bilateral y fomentar el turismo entre ambos países. También, resaltó que el intercambio no solo se limita a la exportación de gemas, sino que también involucra la producción de joyas, lo que podría beneficiar a ambos países económicamente.
En relación con el enfoque privado del proyecto, el embajador aclaró que se trata de un negocio entre privados y que el gobierno actúa principalmente como intermediario para facilitar los contactos entre los actores involucrados.

En resumen, este proyecto de colaboración en el campo de las gemas promete abrir nuevas oportunidades económicas tanto para Bolivia como para Brasil. La exportación y producción conjunta de gemas y joyas no solo podría impulsar el comercio bilateral, sino también fomentar el turismo y fortalecer la relación entre ambos países.