Efraín Rivera Gutiérrez, Secretario de Medio Ambiente de la Gobernación, ha declarado que es probable que la reciente muerte de cangrejos en un río del Valle Central se deba a la introducción de cal en el agua por parte de individuos inescrupulosos. Sin embargo, las investigaciones continúan para determinar la causa exacta de este incidente.

Rivera Gutiérrez explicó que, según el análisis técnico realizado por expertos regionales en Huaracachi, los niveles de pH en el río no son motivo de preocupación. Se han registrado valores de pH de 7.05 en el vaso de la represa y 6.85 aguas abajo del dique, lo que indica una calidad de agua adecuada para el consumo humano y otros usos. Además, señaló que un pH inferior a 7 se consideraría ácido.
El Secretario de Medio Ambiente planteó la posibilidad de que alguien haya vertido cal en el río con el fin de realizar una pesca indiscriminada de cangrejos y abastecer a la industria gastronómica local. Esta sospecha se basa en la observación de trazas de cal por parte de ingenieros y biólogos que visitaron la zona, aunque esta suposición aún no se ha confirmado en un laboratorio, la experiencia de los expertos también es un indicio importante en este tipo de situaciones.
Turbinación de agua
En cuanto a las medidas tomadas, mencionó que se ha decidido suspender la turbinación de agua en la represa de Huaracachi durante la noche para conservar una mayor cantidad de agua en el dique hasta el inicio de la temporada de lluvias. Además, se está trabajando en una reunión con el gerente nacional de ENDE (Empresa Nacional de Electricidad) para discutir la generación de energía eléctrica y la distribución de agua en la región.

Situación del río Pilcomayo
Rivera Gutiérrez también abordó la situación del río Pilcomayo, donde se ha declarado una alerta naranja debido a los altos índices de calor y sequía en la llanura chaqueña. La falta de lluvias ha reducido el nivel del río en aproximadamente 2 metros, lo que afecta tanto el suministro de agua para riego como la salud del ecosistema. Se espera que las lluvias a partir del miércoles puedan aliviar la situación.
Según Rivera, a pesar de los desafíos causados por el cambio climático y el fenómeno del Niño, se ha garantizado el suministro de alimentos en Tarija, ya que la producción agrícola está respaldada por sistemas de riego y asociaciones de regantes locales.