Gilberto Salazar Chirinos, Secretario General de los Productores Cañeros Independientes de Bermejo, visitó al gobernador de la región en busca de una solución para enfrentar la sequía que afecta la zona y discutir un proyecto de perforación de pozos de agua.
Salazar Chirinos informó que el proyecto de perforación de pozos de agua, que se gestionó en años anteriores, debe ser actualizado y ejecutado debido a la sequía que ha causado la pérdida de hectáreas de caña de azúcar y cítricos en la región. Afirmó que este proyecto es fundamental para el riego de los cultivos y expresó su preocupación por la falta de lluvia en la zona.

El Secretario General no precisó cuántos pozos incluye el proyecto, pero destacó la importancia de aumentar la cantidad de perforaciones en varias comunidades, especialmente aquellas que se ven más afectadas por la sequía. La ejecución del proyecto podría ser responsabilidad de la gobernación o del gobierno nacional a través de los ministerios pertinentes.
En relación al costo de perforación de un pozo de estas características, Salazar Chirinos indicó que oscila entre 15,000 y 20,000 dólares por pozo, pero señaló que se necesitaría una actualización del proyecto para conocer los costos precisos.
Avance de la zafra azucarera
Respecto a la zafra en Bermejo, informó que comenzó hace un mes, pero se enfrentan a problemas de falta de zafreros. La escasez de mano de obra ha retrasado la molienda de caña de azúcar y han entregado menos toneladas de lo estimado diariamente.
El Secretario General mencionó que, a pesar de la falta de zafreros, estiman moler alrededor de 200,000 toneladas en total durante la temporada. Para hacer frente a esta escasez, están utilizando cosechadoras integrales de la subgobernación, aunque estas máquinas solo son adecuadas para terrenos planos.
Salazar Chirinos explicó que un 70% a 60% de la materia prima del ingenio depende de la mano de obra zafrera y que los pagos a los zafreros varían según acuerdos internos entre los zafreros y los jefes de grupo que los contratan. Mencionó que, en promedio, los cortadores de caña ganan entre 35 y 40 bolivianos por tonelada cortada, y alrededor de 60 a 70 bolivianos cuando se incluye el transporte en camión.