
Miles de ciudadanos en Georgia intensificaron las protestas en Tiflis, la capital, exigiendo elecciones anticipadas y la reanudación de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea (UE).

Las movilizaciones, que comenzaron hace dos semanas, han ganado fuerza con la participación de estudiantes, docentes y funcionarios públicos, quienes señalan al partido gobernante, Sueño Georgiano, por alejar al país de su camino hacia la integración europea.

La suspensión del proceso de adhesión a la UE hasta 2028 ha sido el principal catalizador de este movimiento social. Muchos ciudadanos consideran esta decisión un retroceso significativo para el futuro del país, en un contexto donde la integración europea es vista como un pilar esencial para el desarrollo democrático y económico de Georgia. Las protestas alcanzaron su punto álgido con una masiva marcha frente al Parlamento.
El partido Sueño Georgiano, en el poder tras las elecciones de octubre, enfrenta crecientes acusaciones de corrupción y autoritarismo. La brecha entre las aspiraciones proeuropeas de gran parte de la población y las políticas gubernamentales ha generado un descontento que no muestra signos de disminución. Los manifestantes mantienen su determinación de presionar al Gobierno hasta obtener un cambio político concreto.
La situación ha atraído la atención de observadores internacionales, quienes expresan preocupación por la estabilidad de Georgia y sus relaciones con Europa. Mientras las protestas continúan a diario, el país se encuentra en un punto crítico que definirá su orientación política y sus perspectivas de integración con la UE.

Vía: Euronews