El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela ha intensificado su represión en medio del panorama electoral, deteniendo a activistas y ciudadanos bajo acusaciones de terrorismo, traición a la patria y otros delitos.

Ejemplos recientes incluyen la detención de Carlos Salazar Lárez por grabar a Alex Saab, cercano a Maduro, y la captura de Rocío San Miguel, una respetada activista experta en asuntos militares, y su hija. Estas detenciones han generado preocupación por la escalada de represión en un momento crucial para las elecciones.
La detención de Salazar Lárez, dirigente magisterial Víctor Venegas, estudiante John Álvarez y seis sindicalistas de la salud, entre otros, resalta la persecución a quienes organizan protestas por mejoras salariales y derechos civiles. Además, se ha arrestado a periodistas como Sebastiana Barráez y abogados de derechos humanos como Tamara Sujú, lo que refleja la represión contra la libertad de prensa y expresión.
El gobierno ha justificado estas detenciones con acusaciones de conspiración y terrorismo, alegando la existencia de tramas golpistas. Organizaciones de derechos humanos han denunciado las detenciones como arbitrarias y han expresado preocupación por la escalada de represión política en Venezuela.
Vía: El País (España)