El Día Internacional de la Libertad de Prensa en Bolivia llega con cifras alarmantes: en 2023 se registraron 221 casos de violencia y vulneraciones contra periodistas, mientras que el 45% de los trabajadores de medios ganan menos que el salario mínimo nacional.

Además, la publicidad gubernamental se dirige solo a los medios favorables al poder, creando un ambiente adverso para la libertad de prensa.
El informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) destaca la polarización política y la violencia física y verbal contra periodistas, así como la falta de diligencia en la investigación y sanción de los responsables de las agresiones. Las amenazas a periodistas y la represión policial durante coberturas también son preocupaciones graves.
La presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB), Zulema Alanes, señala un aumento significativo en las vulneraciones contra trabajadores de medios, con 221 casos registrados en 2023. La precariedad laboral es evidente, con la mayoría de los periodistas trabajando bajo contratos flexibles y salarios bajos.
Además de la violencia física, los periodistas enfrentan amenazas digitales, presiones para revelar fuentes y falta de un marco legislativo que garantice el acceso a la información. El clima de autocensura y la impunidad de las amenazas a la prensa son desafíos adicionales que enfrenta el periodismo en Bolivia en el Día de la Libertad de Prensa.
Vía: El Deber