El proceso de preselección de postulantes para las elecciones judiciales en Bolivia se encuentra paralizado desde abril debido a recursos de inconstitucionalidad presentados contra la convocatoria y el reglamento de selección.

Aunque el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) tiene plazo hasta el 2 de agosto para resolver estos recursos, su demora ha causado nerviosismo en la Asamblea Legislativa, ya que las elecciones están previstas para el 3 de diciembre. Legisladores de diferentes partidos esperan el fallo del TCP para determinar si continúa la convocatoria o si se abre un nuevo proceso.
La oposición acusa al partido en el poder (MAS) de buscar prorrogar el mandato de los actuales magistrados y cuestiona la independencia del sistema judicial. El Tribunal Supremo Electoral garantiza las elecciones el 3 de diciembre si la lista de preseleccionados se envía antes del 4 de septiembre.
Fuente: La Razón