Rusia planea desarrollar su industria de chips, reduciendo su dependencia de los semiconductores extranjeros, siguiendo el modelo de China. La creciente presión de las sanciones de Estados Unidos ha afectado a la industria tecnológica rusa, al igual que lo ha hecho en China.

Aunque el punto de partida de Rusia en la industria de semiconductores es más débil que el de China, el gobierno ruso está tomando medidas para cambiarlo. Planean invertir más de 38.000 millones de dólares en la próxima década para adquirir la capacidad de fabricar chips de 28 nm en 2027 y de 14 nm en 2030.
Aunque esta inversión es considerable, el desafío es enorme, ya que Rusia se encuentra muy atrás en comparación con líderes de la industria como Estados Unidos, Taiwán, Corea del Sur y Japón en términos de tecnología de chips avanzados. El desarrollo de equipos litográficos de vanguardia es un proceso complejo y costoso, pero Rusia está comprometida en reducir su dependencia de importaciones y fortalecer su industria de semiconductores.
Vía: Xataka