
El 2023 fue un año difícil para Samsung, con una caída del 37,5% en sus ingresos respecto a 2022. Sin embargo, Samsung ha estado trabajando arduamente en su tecnología de fabricación de chips y ha comenzado la producción de chips GAA (Gate-All-Around) en su nodo de 3 nm desde junio de 2022.
Esta innovación ha captado la atención de grandes empresas como AMD, que ha decidido apostar por esta tecnología para la fabricación de sus chips, aunque seguirá colaborando con TSMC.

A pesar de la competencia feroz, Samsung cuenta con una ventaja significativa en la tecnología GAA, crucial para las futuras GPU de inteligencia artificial (IA). La producción anticipada de estos chips le otorga una ventaja competitiva sobre otros gigantes como Intel y TSMC.
A medida que TSMC planea triplicar su capacidad de producción de chips de 3 nm en 2024, Samsung sigue adelante con su tecnología única, preparándose para capturar una parte significativa del mercado de la IA.
El resurgimiento de Samsung en la industria de semiconductores se hace cada vez más palpable. Aunque 2023 fue un año de descenso en ingresos, Samsung mantuvo su liderazgo en el mercado de memorias con una cuota del 50%.

En una reciente conferencia en San José, Samsung Foundry expuso sus planes y predicciones optimistas: esperan multiplicar por cinco su cartera de clientes en IA y aumentar nueve veces sus ingresos para 2028. Los transistores GAA son una parte esencial de esta estrategia.
Además, Samsung anunció que la producción en masa de chips GAA en su nodo de 3 nm de segunda generación comenzará en el segundo semestre de este año. También planea iniciar la fabricación a gran escala de circuitos GAA de 1,4 nm en 2027.
Este ambicioso itinerario podría permitirle competir de igual a igual con TSMC e Intel. Para los usuarios, esta competencia entre los principales fabricantes de semiconductores promete mayores avances y mejoras tecnológicas.