Este lunes se cumplen 22 días de bloqueos impulsados por el ala evista del MAS en demanda de diálogo con el Gobierno. A pesar de un fallido intento de negociación y de la disposición expresada por la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, el diálogo se mantiene solo en intenciones debido a los condicionamientos de ambas partes.

El MAS evista exige el cese de la «persecución política» contra Evo Morales y la validación del congreso de Lauca Ñ que lo proclamó “único candidato” para las elecciones de 2025.

En respuesta a estos bloqueos, el Gobierno ha desplegado fuerzas policiales y militares para desbloquear algunas rutas estratégicas. El viernes pasado, coincidiendo con el desbloqueo de Parotani, Morales inició una huelga de hambre en demanda de diálogo con “acompañamiento internacional” y solicitó la intervención de países y organismos internacionales. El Gobierno, por su parte, insiste en la necesidad de levantar los bloqueos para establecer un diálogo formal y amenaza con continuar las operaciones de desbloqueo en el marco del plan “Recuperando la Patria”.
A la fecha, el ala evista mantiene 16 puntos de bloqueo, 15 de ellos en Cochabamba y uno en Santa Cruz. Según el presidente Luis Arce, estas protestas han generado pérdidas económicas superiores a 1,700 millones de dólares. El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, advirtió que el Gobierno continuará su labor para evitar “la impunidad” y reiteró su postura de no ceder ante la presión de los bloqueos sin el levantamiento previo de las rutas bloqueadas.
La tensión continúa mientras no se logra un acuerdo para un diálogo que permita a ambas partes resolver sus demandas. La persistencia de los bloqueos y el deterioro de la situación económica generan incertidumbre, mientras el Gobierno intenta convencer al sector evista de abandonar las medidas de presión en beneficio de un diálogo sin condicionamientos.

