Carlos León Gutiérrez, dirigente de la Central Obrera Departamental (COD), expresó su preocupación por la difícil situación económica que atraviesa Tarija, señalando que el departamento es el más afectado a nivel nacional en términos económicos, con consecuencias directas en la falta de empleo para sus habitantes.

En una evaluación del año 2023, Gutiérrez destacó la tristeza que sienten como organización al observar cómo Tarija ha sido golpeada por la crisis durante toda la gestión, sin visos de cambio a la vista. El dirigente señaló que la ausencia de inversión pública y la falta de generación de movimiento económico dificultan el crecimiento en el departamento.
Gutiérrez subrayó que la disminución de las fuentes laborales es evidente, especialmente en el sector fabril, donde los trabajadores se ven cada vez más afectados y despedidos. Lamentó que la iniciativa privada se vea afectada por el contrabando, una problemática arraigada en el departamento, y criticó la falta de resultados a pesar de las reuniones y cumbres para abordar el tema.
No hay motivos para celebrar
El dirigente de la COD manifestó que el 2023 no deja motivos para celebrar, ya que muchos trabajadores han sido despedidos y han optado por unirse al sector informal para poder sustentar a sus familias en medio de la falta de oportunidades laborales.
Al ser consultado sobre si Tarija es el departamento más castigado a nivel nacional, Gutiérrez afirmó que económicamente sí lo es. Destacó la larga historia de dificultades económicas en la región y señaló la falta de inversión y movimiento económico como factores clave para la crisis actual.
En relación con las afirmaciones del gobierno sobre el avance económico del país, Gutiérrez expresó su preocupación y destacó que en Tarija la crisis es palpable a diario. Hizo hincapié en la necesidad de una mayor incidencia del gobierno nacional en la región, similar a la que se observa en otras partes del país, para impulsar la economía y generar fuentes laborales.