Durante el Martes de Ch’alla, el presidente boliviano Luis Arce y el exmandatario Evo Morales mantuvieron un intercambio de opiniones que refleja el quiebre político entre ambos líderes.

Arce hizo un llamado a la unidad del pueblo boliviano por encima de intereses personales, mientras que Morales instó a poner fin a la persecución de dirigentes y a preservar la democracia.
Arce destacó la importancia de la unidad nacional durante las celebraciones del Martes de Ch’alla, enfatizando que la prosperidad del pueblo boliviano debe prevalecer sobre los intereses individuales o de grupo. Por otro lado, Morales acusó directamente a Arce de intentar proscribir al MAS y a él mismo, calificando al presidente de «traidor» y «derechizador» del partido y del proceso de cambio.
La fractura política entre Arce y Morales ha afectado el funcionamiento legislativo en Bolivia, especialmente en la discusión sobre la prórroga de magistrados y consejeros electos en 2017. Ambos líderes enfrentan acusaciones mutuas de traición y de pactar con la derecha, lo que ha generado estancamiento en la Cámara de Diputados respecto al orden del debate y la aprobación de créditos para obras en diversas regiones del país.
Vía: La Razón