Roberto Alonso Villatoro, un hombre diabético y con problemas de tensión, fue detenido en 2022 bajo el régimen de excepción en El Salvador, dirigido por el presidente Nayib Bukele.

A pesar de no tener antecedentes penales ni pruebas en su contra, su primera audiencia judicial se pospuso hasta 2025. Mientras estaba encarcelado, su pareja, Verónica Reyes, intentó ayudarlo llevándole comida cada 15 días, pero Roberto murió de hambre el 27 de enero de 2024 en la cárcel de Izalco.
La pareja, que regentaba una pupusería y una tienda de abarrotes juntos, vivía en una colonia de San Salvador afectada por la violencia de las pandillas. Bajo el régimen de excepción de Bukele, que busca combatir a las pandillas, las detenciones han aumentado significativamente, con al menos 75,000 personas detenidas adicionales desde su implementación. Esto ha llevado a una situación de hacinamiento y condiciones inhumanas dentro de las cárceles, donde las muertes han sido denunciadas por organizaciones de derechos humanos.
La historia de Roberto Alonso refleja las difíciles condiciones en las que viven los detenidos en El Salvador bajo el régimen de excepción. Verónica Reyes, su pareja, exige justicia y denuncia las condiciones inhumanas dentro de las cárceles del país, donde los derechos de los detenidos, como el acceso a la atención médica adecuada, son ignorados. La tragedia de Roberto Alonso subraya la urgencia de abordar las preocupaciones sobre los derechos humanos y el sistema judicial en El Salvador.
Vía: El País