
El transporte pesado de Bolivia ha decidido iniciar un paro indefinido, con bloqueos de carreteras y cierre de fronteras, a partir del lunes 17 de junio debido a la escasez de diésel y la falta de dólares.
La decisión fue tomada durante un ampliado nacional en Oruro, donde Héctor Mercado, presidente de la Cámara Nacional de Transporte, manifestó que el Gobierno no ha atendido sus demandas.

Marcelo Cruz, presidente de la Asociación del Transporte Pesado Internacional, añadió que también exigen el nombramiento de la presidencia de Aduana y su directorio, así como de Impuestos Nacionales, conforme a la ley.
La medida se radicaliza después de un paro de 48 horas realizado la semana anterior, en el que los transportistas demandaron una reunión con el presidente Luis Arce.
El ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, intentó evitar esta protesta mediante acuerdos con otros sectores y aseguró que el presidente Arce se reunirá con los transportistas antes del 18 de junio.
Sin embargo, tanto Montaño como el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, han descalificado la protesta, calificándola de «absurda».

Mientras tanto, la Central Única de Camioneros de El Alto también realizó protestas en demanda de combustibles, bloqueando varios puntos de la ciudad y causando la suspensión temporal de la salida de vehículos en la terminal de buses.
La situación refleja una creciente tensión entre el sector del transporte y el Gobierno, que deberá resolver las demandas para evitar mayores inconvenientes.
Vía: El Deber