
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) enfrenta un panorama de intensa conflictividad social y judicialización de la política en los próximos dos años, según declaraciones de sus vocales. Este escenario incluye las elecciones judiciales en 2024, las elecciones generales en 2025, y las subnacionales en 2026, además de posibles referendos, en un contexto marcado por tensiones internas del partido gobernante, el MAS, y una Asamblea Legislativa Plurinacional dividida.

El vocal del TSE, Tahuichi Quispe, señaló que las pugnas internas del MAS han generado una judicialización de la política, exacerbando los conflictos a nivel nacional. Estas tensiones, incluyendo amenazas de bloqueos de carreteras por parte de sectores del MAS, podrían complicar aún más el ambiente electoral, lo que pone en riesgo la estabilidad del país en este período crucial.
El TSE también enfrenta presiones y desafíos legales, ya que sus miembros no están protegidos por la ley 044, que otorga inmunidad a otras autoridades del Estado. Quispe denunció que la falta de esta protección expone al TSE a abusos y presiones políticas, y reiteró la necesidad de que los vocales del TSE sean incluidos en dicha ley para garantizar su imparcialidad.

Por otro lado, Gustavo Ávila, otro vocal del TSE, informó que se priorizará la difusión de méritos de los candidatos para las elecciones judiciales del 1 de diciembre de 2024, con el fin de asegurar una mayor participación ciudadana y evitar el predominio de votos nulos y blancos, como ocurrió en elecciones anteriores.
Vía: Los Tiempos