Daniel López Pantoja, vicepresidente del Concejo Municipal de Cercado, ha expresado su preocupación sobre el uso del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) en el municipio de Tarija, señalando que una gran parte de estos recursos llegan con «nombre y apellido» desde el gobierno central, dejando al municipio con un porcentaje mínimo para inversiones locales.
En una entrevista, López Pantoja atribuyó el descenso del IDH a una política hidrocarburífera fallida por parte del gobierno nacional, que no ha logrado encontrar fuentes sostenibles de generación de gas natural durante dos décadas, lo que ha llevado a una disminución constante de estos recursos. Según López Pantoja, esto se ha traducido en un aumento de las obligaciones locales mientras que los recursos disponibles han disminuido significativamente.

El vicepresidente del Concejo Municipal de Cercado destacó que el 70,21% del presupuesto para el Plan Operativo Anual (POA) de 2024 está condicionado por el gobierno central, lo que significa que llega con designaciones específicas para su uso, dejando alrededor del 29% para la decisión autónoma del municipio en proyectos locales.
Antes 200 millones de bolivianos, ahora solo 60 millones de bolivianos
López Pantoja subrayó que esta situación es preocupante ya que, en la última década, para cubrir el 70% de condicionalidad que llega desde el gobierno central, el municipio tenía 200 millones de bolivianos, mientras que el próximo año solo tendrá 60 millones de bolivianos disponibles. Esto podría resultar en que el gobierno nacional solicite que el municipio utilice otras fuentes de financiamiento, como los recursos propios destinados a inversiones.
En respuesta a la pregunta sobre si sería mejor plantear un nuevo pacto fiscal en el país, López Pantoja argumentó que no es necesario un nuevo pacto fiscal, sino una redistribución más justa de los recursos. Propuso que el 25% de la coparticipación actualmente destinado a las regiones autónomas debería aumentar al 50% y luego distribuirse equitativamente entre las regiones.
En cuanto a la predisposición del gobierno a esta propuesta, López Pantoja señaló que la realidad económica actual está obligando a las regiones a buscar soluciones, lo que podría abrir la puerta a un debate sobre la distribución de la coparticipación.
El IDH ya viene con «nombre y apellido»
El IDH para el gobierno municipal de Tarija en 2024 se estima en alrededor de 60 millones de bolivianos, de los cuales el 70% (alrededor de 45 millones de bolivianos) está condicionado por el gobierno central, es decir ya viene con «nombre y apellido», y solo deja solo 15 millones de bolivianos para decisiones locales en inversiones para el municipio.
López Pantoja concluyó que se debe repensar la distribución de estos recursos para garantizar que los municipios puedan satisfacer las necesidades locales de manera más efectiva y equitativa.