A pesar del cifrado de extremo a extremo, WhatsApp, con más de 2.700 millones de usuarios, filtra información sobre la cantidad de dispositivos utilizados por un usuario.

La implementación del protocolo de cifrado expone este detalle, ya que genera claves criptográficas únicas para cada dispositivo del receptor. Aunque el cifrado sigue protegiendo el contenido de los mensajes, la filtración de la información sobre los dispositivos podría plantear problemas de privacidad y ser potencialmente explotada por ciberdelincuentes para inferir detalles sobre la ubicación o actividades de los usuarios.
El 9 de enero, el investigador Tal Be’ery informó a Meta sobre la filtración de datos de dispositivos en WhatsApp. Sin embargo, Meta rechazó hacer cambios, argumentando que no se trata de un error de implementación, sino de la forma en que funciona el protocolo de cifrado de extremo a extremo.
Aparentemente, la compañía no tiene planes de abordar esta filtración, lo que plantea preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios, ya que la información podría ser utilizada por terceros para inferir detalles sobre la ubicación o hábitos de los usuarios.
Vía: Xataka