

El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, ha reconocido que la sobredemanda de gasolina en Bolivia es una consecuencia indirecta de los problemas de abastecimiento de diésel y el temor a movilizaciones sociales. Dorgathen enfatizó que no hay una escasez real de gasolina, sino un incremento en el consumo debido a la preocupación pública.
Desde la semana pasada, el abastecimiento de diésel ha sido irregular, afectando principalmente al transporte pesado y a los productores agrícolas. A partir del viernes, el suministro de gasolina también comenzó a presentar dificultades. Esto ha provocado largas filas en las estaciones de servicio, con camiones, autobuses y vehículos particulares buscando abastecerse de gasolina.
Dorgathen aseguró que el problema de suministro se limita al diésel, con un abastecimiento del 72% del mercado, lo que ha generado un déficit del 28%. A pesar de esto, se han tomado medidas para mejorar la distribución y evitar que el pánico cause una sobredemanda innecesaria de gasolina. Enfatizó que la gasolina está siendo abastecida adecuadamente y pidió a la población que evite formar filas innecesarias.

En respuesta a la situación, se han contratado buques adicionales para traer combustible a través del Puerto de Arica y otros puntos de entrada en Perú, Chile, Paraguay y Argentina. Estas acciones buscan normalizar el suministro de diésel en los próximos días.
Dorgathen hizo un llamado a la calma y la responsabilidad ciudadana, asegurando que no hay motivos para alarmarse por la disponibilidad de gasolina y subrayando la importancia de evitar bloqueos que dificulten la distribución del combustible.