Jorge Campanini, investigador del Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB), ha alertado sobre la decisión del gobierno de Bolivia de continuar con la búsqueda de hidrocarburos en la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, lo que representa un riesgo para esta área protegida, fundamental como fuente de agua para la región de Tarija.
Campanini ha destacado que los residentes de Tariquía han estado movilizándose y luchando durante varios años para proteger esta reserva natural, pero el gobierno, en 2021, tomó la decisión política de permitir el ingreso de empresas petroleras a la zona. Esto se ha materializado a través de la perforación del pozo Astilleros X1 y el inicio de acuerdos para la explotación del pozo Churumas.

Políticas a favor de las petroleras
Es importante recordar que tanto Astilleros como Churumas se encontraban originalmente dentro de la zona núcleo y de protección intangible de Tariquía. Sin embargo, mediante un cambio en el plan de manejo, sin consultar a las comunidades afectadas, se modificó la zona de protección, permitiendo el acceso de las empresas petroleras.
Recientemente, el ministro anunció la suspensión de la razón de fuerza mayor en el bloque San Telmo Norte, lo que permitirá la reactivación de los pozos Domo Oso X3, incluido el Domo Oso X3 ubicado fuera de la reserva, y otros dos pozos que se encuentran dentro de ella. Esto representa un paso importante hacia la implementación de la política extractiva promovida por el gobierno central.

Para abordar esta problemática, Campanini ha informado que se llevará a cabo un evento en el comité cívico de Tarija en conjunto con la subcentral Tariquía. Además, contarán con la participación de Alexandra Almeida, una activista ecuatoriana y vocera de «Yasunidos,» una organización que recientemente logró un triunfo histórico en Ecuador mediante una consulta popular que impidió la explotación del parque Yasuní. Más del 50% de la población ecuatoriana votó en contra de la explotación del Yasuní.
Referéndum en Bolivia
En cuanto a la posibilidad de realizar un referéndum en Bolivia para abordar este tema, Campanini explicó que la normativa boliviana lo permite. Los ciudadanos pueden recoger firmas para obligar al Estado a tomar decisiones sobre políticas o medidas específicas. Aunque recientemente un grupo de abogados no logró recopilar suficientes firmas para modificar las normas judiciales, la opción sigue siendo viable.
En este contexto, Campanini ha enfatizado la necesidad de discutir y aprender de las experiencias de otras regiones, como Yasuní en Ecuador, que lograron preservar áreas naturales de gran importancia a través de la participación ciudadana y la consulta popular. La amenaza sobre Tariquía es inminente, y es fundamental abordar esta situación de manera urgente para proteger este valioso ecosistema y su provisión de agua.