Gabriela Pérez, representante de la directiva de EPSAS «Artesanal y Nuevo Amanecer,» informó sobre actos de allanamiento, avasallamiento y destrozos que han afectado el sistema de suministro de agua en la zona. Pérez señaló que un grupo de vecinos deudores por el servicio de agua ha perpetrado estos actos y que incluso planean crear una entidad paralela que podría tener graves consecuencias para el barrio.
EPSAS «Artesanal y Nuevo Amanecer» es una entidad prestadora de servicios de agua potable y alcantarillado que cuenta con una personería jurídica y un registro otorgados por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS). Está ubicada en el distrito 10, zona Moros Blancos y el Barrio Artesanal.

Pérez explicó que el conflicto se originó cuando la empresa realizó cortes de agua a un grupo de socios debido a la morosidad en los pagos. Esta medida se llevó a cabo siguiendo los reglamentos internos, el estatuto orgánico y la ley 2066. Sin embargo, Pérez afirmó que, en varias ocasiones, cuando se notificó a los vecinos de los cortes de agua, se enfrentaron a actos de agresión verbal, física e intimidación hacia el personal de la empresa y la directiva.
La situación se complicó aún más cuando, en dos ocasiones anteriores, se realizaron cortes de agua, y los vecinos respondieron con actos de vandalismo y robo, causando daños importantes a las instalaciones y sustrayendo llaves esenciales del sistema de suministro.
EPSAS paralela
Además, Pérez mencionó que un grupo conformado por siete personas ha decidido crear una EPSAS paralela, sin cumplir con los estándares necesarios para proporcionar un servicio de calidad. Estas personas están cobrando por el servicio sin realizar el mantenimiento adecuado, incluyendo la cloración del agua y otras medidas esenciales.
La dirigente instó a la población del distrito 10, específicamente barrios Artesanal y Nuevo Amanecer a no dejarse engañar por estas acciones ilegales.
Acciones legales
Pérez lamentó que las denuncias presentadas ante la fiscalía y otras autoridades competentes hayan sido rechazadas en dos ocasiones y destacó la importancia de la cooperación de los socios para evitar un daño mayor a la empresa.
En cuanto a la deuda acumulada, Pérez indicó que asciende a aproximadamente 220,000 bolivianos en total, con cada socio adeudando entre 1,000 a 1,500 bolivianos en promedio.
La dirigente también proporcionó detalles sobre el sistema de suministro de agua, que se basa en un pozo perforado por EMAGUA, financiado por la comunidad europea y el gobierno nacional en el pasado.