La construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales en Cabeza de Toro, en el municipio de Tarija, continúa en incertidumbre debido a la falta de financiamiento y las discrepancias entre autoridades. Ricardo Pacheco Flores, presidente del Comité impulsor para la planta, reconoció que, a pesar de haber logrado el terreno necesario, aún no hay certeza sobre la materialización del proyecto.
Ante la posibilidad de optar por una licitación llave en mano para la planta, Pacheco Flores aseguró que el estudio realizado por AETOS serviría como base para futuros análisis, ya sea en Cabeza de Toro u otra ubicación.

Respecto a la viabilidad de esta modalidad de licitación, el presidente del comité recordó que la planta de tratamiento de San Blas fue ejecutada exitosamente bajo este esquema, demostrando que es una solución efectiva para el tratamiento de aguas residuales.
En relación a las discrepancias entre las autoridades y posibles riesgos para el proyecto, Pacheco Flores señaló que la planta en Cabeza de Toro está en peligro, ya que hasta el momento solo ha habido promesas políticas. Hizo énfasis en que, a pesar de contar con un terreno registrado de casi 10 hectáreas, aún falta ripear el camino y concretar los acuerdos de financiamiento entre el alcalde, el gobernador y el ministro del medio ambiente.
Pacheco Flores felicitó al alcalde por los avances en el terreno y la planta en el matadero, reconociendo que son acciones positivas para reducir la contaminación ambiental. Sin embargo, resaltó la falta de un acuerdo y financiamiento para la construcción de la planta de tratamiento.
Ante la posibilidad de que el proyecto quede en nada, el presidente del comité subrayó la importancia de contar con un contrato firmado, licitado y con financiamiento de las tres entidades involucradas: la alcaldía, la gobernación y el gobierno central. Mencionó también la opción de buscar financiamiento a través de la asistencia francesa, ya que en otros lugares han financiado plantas de tratamiento.