Una intensa lluvia de apenas 45 minutos fue suficiente para que la quebrada El Monte se desbordara, causando graves daños en la ciudad de Tarija.

Las zonas más afectadas fueron los barrios de San Roque, Avaroa, Salamanca y Juan XXIII, donde las calles y viviendas quedaron cubiertas de lodo y escombros. La Alcaldía habilitó albergues para las familias damnificadas y evalúa declarar el área como zona de desastre.


El desborde afectó especialmente la zona de la Víbora Negra, sorprendiendo a los habitantes y comerciantes locales, quienes apenas tuvieron tiempo de reaccionar antes de que el agua arrasara con todo a su paso. Varias familias y comerciantes sufrieron pérdidas materiales significativas, incluyendo ropa, mobiliario y, en algunos casos, hasta sus mascotas. Los afectados intentaron recuperar sus pertenencias entre el lodo y desechos que dejó el agua.
Personal de la Unidad de Gestión de Riesgos, junto con bomberos y voluntarios, llegó al lugar para brindar apoyo a los damnificados. Los esfuerzos se concentraron en drenar el agua, despejar el lodo y retirar los escombros acumulados. A medida que bajó el caudal, el panorama mostró los daños considerables, que afectaron especialmente a personas de bajos recursos y familias numerosas que dependen del comercio para subsistir.
El alcalde de Tarija, Johnny Torres, recorrió las zonas afectadas y afirmó que la intensidad de la lluvia, sumada a la acumulación de basura en las bocas de tormenta, causó el colapso del sistema de drenaje. Se ha desplegado maquinaria y personal para asistir a los damnificados, y se evalúa declarar zona de desastre conforme a la Ley de Gestión de Riesgos, a la espera de un informe preliminar que determine la gravedad total de los daños.

