El Fiscal General del Estado, Juan Lanchipa, destituyó a Sandra Gutiérrez Salazar, la Fiscal Departamental de Tarija, luego de que admitiera una denuncia contra el ex Presidente Evo Morales por trata y tráfico. La denuncia, que se remonta al 26 de septiembre, involucraría a una menor de 15 años y estaba en proceso de investigación, con la intención de emitir un mandamiento de aprehensión contra Morales. Sin embargo, Gutiérrez fue cesada de manera abrupta y se le impidió ingresar a su despacho.

En una conferencia de prensa, Gutiérrez mostró su indignación y reveló que recibió una orden de libertad que anulaba la posible aprehensión de Morales, lo que generó suspicacias sobre la interferencia política en el caso. La ex fiscal indicó que su trabajo había sido meticulosamente reservado hasta que se filtró información sobre la denuncia, lo que desencadenó su destitución.
La ex Fiscal afirmó que la trata y tráfico son delitos de lesa humanidad y que Lanchipa le había solicitado que abandonara la investigación sobre Morales. Al negarse, fue destituida, lo que ella considera una persecución política. Gutiérrez denunció que el proceso ha vulnerado sus derechos y los de su equipo, señalando que ni siquiera pudo recuperar sus pertenencias de la oficina.
Además, Gutiérrez criticó duramente la conducta del Fiscal General, quien, según ella, no ha defendido la legalidad al tratarse de un ex Presidente con influencia. Prometió llevar su caso ante la comunidad internacional para evidenciar lo que considera manipulación de la justicia. La situación genera inquietud sobre la independencia del sistema judicial y la posibilidad de interferencias políticas en investigaciones de alto perfil en Bolivia.