El Gobernador de Tarija, Oscar Montes, y el Presidente de la Asamblea Legislativa Departamental (ALDT), Alan Barca, protagonizan un fuerte enfrentamiento público debido a acusaciones de transfugio dentro de la alianza Unidos. Montes criticó lo que considera traición política, indicando que las acciones de los implicados fueron procesadas conforme a la normativa interna, y señaló que este tipo de prácticas deben dejar de ser comunes en la política local.

En respuesta, Alan Barca defendió su postura, aclarando que mantener sus principios no lo convierte en tránsfuga y destacando profundas diferencias con Montes. Barca calificó la gestión del gobernador como una de las peores que ha visto en la gobernación, generando una clara ruptura dentro de la alianza política. Además, cuestionó la falta de avances en la Asamblea Legislativa y el enfoque en leyes que, según él, no son prioritarias.
Montes, por su parte, criticó la falta de trabajo de la Asamblea, señalando que no han logrado actualizar leyes acordes a la realidad económica del departamento. Además, desestimó las críticas de Barca, sugiriendo que su reacción es una señal de que está afectado por la situación política dentro de Unidos.
Este conflicto ha incrementado la tensión en el escenario político de Tarija, con ambos líderes enfrentados y dispuestos a tomar medidas para defender sus respectivas posiciones. Las acusaciones mutuas y la falta de consenso abren un nuevo capítulo de confrontación en la política regional, generando incertidumbre sobre el futuro de la alianza Unidos.