La caída del régimen de Bashar al Assad en Siria ha sido considerada por líderes europeos como una derrota para Rusia e Irán.

Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, afirmó que este cambio marca una oportunidad para la estabilidad en la región, aunque advirtió que el proceso de reconstrucción será complejo y requerirá un enfoque multilateral.

Desde Europa, figuras como Ursula von der Leyen y Angela Rayner han enfatizado la importancia de evitar nuevas escaladas de violencia y proteger a los civiles.
Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, destacó que los próximos pasos serán decisivos para la reconstrucción política y social del país. Alemania, Francia y Reino Unido se han comprometido a apoyar soluciones políticas alineadas con la ONU.
Sin embargo, el futuro político de Siria genera incertidumbre debido a la composición de los grupos rebeldes que lideraron la caída del régimen, algunos con antecedentes vinculados al extremismo. Líderes como Annalena Baerbock, ministra de Exteriores alemana, instaron a garantizar la protección de minorías religiosas y evitar el ascenso de nuevos radicalismos.

Aunque el líder del grupo islamista HTS, Abu Mohammad al-Golani, ha prometido proteger a todas las comunidades, las tensiones persisten, especialmente en el norte del país, donde ataques recientes reavivan divisiones étnicas y religiosas. Europa subraya la necesidad de mantener la vigilancia y fomentar la reconciliación para un futuro estable en Siria.
Vía: Euronews

