

Maximiliano Dávila, exjefe antidrogas boliviano acusado de delitos relacionados con el narcotráfico, comenzó el trámite de su pasaporte como parte del proceso de extradición a Estados Unidos, aprobado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) el pasado 27 de noviembre.
Según su abogado, Manolo Rojas, Dávila solicitó renovar su documentación de manera voluntaria, lo que facilitó la intervención del Servicio General de Identificación Personal (Segip) y de Migración.
El exfuncionario declaró que confía en obtener «mayores beneficios y acceso directo a la justicia» en Estados Unidos, ya que cuestiona la imparcialidad del sistema judicial boliviano.
Dávila enfrenta acusaciones internacionales que lo vinculan con el narcotráfico, situación que lo ha llevado a buscar una resolución en el país norteamericano, donde el sistema legal podría ofrecerle, según él, un proceso más transparente.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó que la extradición podría concretarse antes de Navidad, cumpliendo con los requisitos legales establecidos en el convenio bilateral entre Bolivia y Estados Unidos.
La autorización del traslado marca un hito en el caso, que ha captado la atención internacional por su relevancia en la lucha contra el narcotráfico.

El proceso refleja el esfuerzo de las autoridades para dar cumplimiento a los acuerdos internacionales, mientras Dávila se prepara para enfrentar la justicia estadounidense. Este caso subraya la persistencia del narcotráfico como un desafío crítico para la región y la cooperación entre países en la lucha contra este flagelo.
Vía: Los Tiempos
