

La Gobernación de Tarija atendió de manera urgente la crisis de agua en el penal de Morros Blancos, donando una bomba sumergible nueva y el cable necesario para su instalación. Este equipo, con un costo superior a 15.000 bolivianos, reemplaza al anterior que dejó de funcionar debido a su mal estado, lo que ocasionó que el penal estuviera sin agua potable durante varios días.
Ximena Marques, directora de Servicios Básicos de la Gobernación, destacó que el pozo que abastece al penal, perforado recientemente, ahora puede suministrar cinco litros de agua por segundo, en comparación con el anterior que proveía solo un litro por segundo. El deterioro del cableado y la bomba anterior fue la causa principal de la emergencia, lo que obligó a la intervención inmediata del gobierno departamental.

Durante la crisis, el penal recibió apoyo de diversas instituciones, como Cosaalt y los bomberos, para paliar la falta de agua. María Gabriela Tintaya, directora departamental del Régimen Penitenciario, agradeció la rápida respuesta de la Gobernación, resaltando que la nueva bomba permitirá garantizar el suministro de agua a los internos.
La Gobernación ha invertido cerca de 200.000 bolivianos en mejorar los servicios básicos del penal, incluyendo la perforación del nuevo pozo. Esta acción reafirma el compromiso del gobierno departamental con la atención a las necesidades básicas de los centros penitenciarios en la región.

