

A puerta cerrada y sin acceso para observadores externos, se lleva a cabo el Congreso Educativo en Tarija, lo que ha generado malestar en el magisterio.

Los maestros denuncian que el evento está siendo manipulado políticamente por el Gobierno para imponer sus lógicas, dejando de lado las propuestas pedagógicas.
Ante esta situación, el magisterio se declaró en emergencia, exigiendo transparencia y una verdadera participación en las decisiones sobre el futuro de la educación.

