
La justicia boliviana emitió una resolución histórica que ordena el desalojo de los asentamientos ilegales en la Reserva Municipal de Vida Silvestre Curichi Las Garzas, ubicada en San Carlos, Santa Cruz. El fallo, dictado por el Juzgado Agroambiental de Yapacaní, también exige la reparación de los daños ambientales causados por actividades agrícolas ilegales, como la siembra de soya y arroz en este humedal protegido.

La medida busca preservar el equilibrio ecológico del área y su biodiversidad, especialmente la cigüeña Mycteria americana, que ha perdido su espacio de anidación debido a los incendios y avasallamientos.
Román Vitrón, defensor ambiental, y la diputada María José Salazar, quienes impulsaron la denuncia, calificaron la decisión como un precedente significativo en la lucha por la protección de los ecosistemas. Según el juez Gonzalo Alvarado, el Gobierno Municipal de San Carlos es responsable de implementar un plan de manejo sostenible para las 1.247 hectáreas de la reserva. Entre las medidas urgentes se incluye la delimitación del área, la instalación de señalización y la prohibición de actividades agrícolas y ganaderas en la zona.
El fallo también insta al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y a la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) a intervenir en el desalojo y proteger este espacio vital. Además, la Gobernación de Santa Cruz y la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno fueron convocadas para apoyar la conservación y realizar investigaciones sobre la flora y fauna del lugar.

Este año, cerca de 400 hectáreas fueron devastadas por incendios y maquinaria agrícola, lo que llevó a comunidades locales y autoridades a intensificar las denuncias.
La resolución reafirma el derecho constitucional a un medioambiente saludable y destaca la relevancia del Curichi Las Garzas como un sujeto de derecho protegido por leyes nacionales. En cumplimiento de la Ley de la Madre Tierra, el fallo promueve la regeneración de los ecosistemas del humedal, asegurando la conservación de su biodiversidad y su función como regulador hídrico en la región.

Vía: El Deber
