La ciudad de Rosario, considerada la más violenta de Argentina, enfrenta una oleada de violencia ligada al narcotráfico. Tras el asesinato aleatorio de cuatro personas en un fin de semana, amenazas de bomba que paralizaron la terminal de autobuses y mensajes intimidatorios que cerraron escuelas y limitaron el transporte público, la ciudad lucha por recuperar la normalidad.

El presidente Javier Milei propone medidas de mano dura para enfrentar esta situación, mientras las autoridades locales despliegan un fuerte dispositivo de seguridad.
Los asesinatos indiscriminados han generado un clima de temor en la ciudad, con el cierre de escuelas, comercios y restricciones en el transporte público. La respuesta gubernamental ha sido la movilización de fuerzas de seguridad federales y locales para controlar la situación en los barrios afectados por la violencia. Sin embargo, el miedo persiste entre los habitantes, que ven con preocupación la escalada del conflicto.
Expertos advierten sobre la necesidad de una estrategia integral para abordar el problema del narcotráfico en Rosario, que incluya medidas más allá del enfoque policial. Se destaca la importancia de combatir la corrupción, promover el desarrollo social en los barrios marginales y mejorar la inteligencia para desarticular las redes criminales.
El debate sobre cómo enfrentar esta crisis refleja la complejidad del problema y la urgencia de encontrar soluciones efectivas para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.
Vía: El País