El cierre de los colegios electorales en Rusia marca el fin de unas elecciones presidenciales que confirman la esperada victoria del actual presidente, Vladímir Putin, con resultados preliminares que le otorgan entre el 87% y el 88% de los votos, según la Comisión Electoral Central.

A pesar de estas cifras récord en participación y apoyo, se plantean dudas sobre la legitimidad de los resultados debido a informes de presión sobre los votantes.
Putin interpreta estos resultados como un respaldo de «confianza» y «esperanza» en su liderazgo, mientras recuerda de manera inesperada al líder opositor Alexéi Navalni, fallecido recientemente. Putin menciona la posibilidad de intercambiar a Navalni por detenidos en países occidentales, aunque reconoce que este acuerdo ya no es posible tras la muerte del opositor.
El movimiento contra Putin se manifiesta en protestas en varias ciudades rusas y en embajadas rusas en el extranjero, con la iniciativa ‘Mediodía contra Putin’. En Moscú, la gente honra la memoria de Navalni en su tumba, mientras en Praga se quema una efigie del presidente ruso en medio de la celebración de «Maslennitsa». Estas acciones reflejan el descontento y la resistencia contra el gobierno de Putin.
Vía: Euronews