

El analista Fernando Romero expresó su preocupación por la sostenibilidad del modelo económico de Tarija, que depende en gran medida de la renta petrolera y del gasto público. Según Romero, los recursos presupuestarios y las transferencias gubernamentales han disminuido, y la falta de nuevos descubrimientos importantes de gas natural podría llevar a una crisis en 2029 o 2030. «Si no se encuentran megacampos que aumenten nuestras reservas de gas natural, esa fecha marcará un punto de quiebre», afirmó.
Romero advirtió que, sin nuevos ingresos significativos, la autonomía de la región funcionaría como una empresa pública de gasto, enfocada en mantener a los empleados estatales y desarrollar proyectos de bajo impacto, lo que limitaría gravemente las posibilidades de desarrollo en la región chaqueña.
El economista tarijeño Víctor Hugo Figueroa compartió una postura similar, señalando que tanto Tarija como el Chaco dependen fuertemente de la renta petrolera, y con la disminución de estos recursos, el modelo actual se vuelve insostenible. «A medida que los ingresos disminuyen y las necesidades de la población crecen, es imposible sostener las obras y proyectos necesarios», dijo Figueroa.

Figueroa también criticó la política de industrialización del Gobierno en el Chaco, argumentando que, aunque la diversificación es necesaria, la economía sigue dependiendo del mercado. Además, destacó que muchas empresas estatales son deficitarias, y que el sector privado debería asumir estos emprendimientos para mejorar la eficiencia y gestión.
Vía: El País