La política española se ha visto sacudida por un escándalo de violencia machista que ha llevado a la dimisión de Íñigo Errejón, exportavoz de Sumar.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha reconocido que fue informada de una acusación contra Errejón durante la precampaña electoral de 2023, pero justificó su falta de acción en ese momento argumentando que la presunta víctima había retirado su tuit y que Más Madrid, el partido de Errejón, le comunicó que el caso estaba cerrado. Díaz enfatizó que, de haber tenido sospechas de que Errejón era un presunto agresor sexual, habría actuado de inmediato.

Díaz describió su conversación con Errejón esta semana como una de las más difíciles de su vida, en la que el exportavoz admitió haber tenido «actitudes machistas y vejatorias» hacia las mujeres. La ministra, que dejó su cargo como líder de Sumar en junio, se disculpó públicamente por haber reaccionado tarde y subrayó que el incidente ha deteriorado la confianza de muchas personas en su partido. «Nuestro compromiso será recomponer esa confianza», aseveró.
El escándalo se desató a raíz de una publicación anónima de la periodista Cristina Fallarás en Instagram, que acusaba a un «conocido político madrileño» de abusos psicológicos. Posteriormente, la actriz Elisa Mouliaá identificó a Errejón como su presunto agresor, haciendo pública su denuncia de acoso sexual a través de X. Mouliaá alegó que el abuso ocurrió en septiembre de 2021 durante una reunión privada.
La denuncia formal presentada ante el Ministerio del Interior ha llevado a que se inicie una investigación sobre las acusaciones de abuso sexual que involucran a Errejón. La situación ha desencadenado un intenso debate sobre el machismo en la política española y ha puesto en el centro de atención la necesidad de abordar estas conductas en el ámbito político y social.
Vía: Euronews
