
El proyecto del litio en Bolivia, que busca impulsar la producción en la planta de Carbonato de Litio del Salar de Uyuni, enfrenta un estancamiento debido a la falta de legislación adecuada y a deficiencias técnicas, según un informe del medio económico Bloomberg. A pesar de una inversión de 1.000 millones de dólares, el proyecto no ha logrado avanzar como se esperaba, lo que ha generado críticas por la falta de preparación del personal y la existencia de un marco legal que desalienta la inversión.

El líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, destacó en sus redes sociales las observaciones realizadas por Bloomberg, subrayando que el proyecto se encuentra en una situación similar a la crisis del gas, con un modelo económico fallido que impide el progreso. Además, cuestionó los acuerdos con empresas extranjeras, especialmente chinas y rusas, para la implementación de la tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL), acuerdos que han sido criticados por su falta de transparencia y por no haber sido sometidos a la aprobación de la Asamblea Legislativa.
El proyecto también enfrenta dificultades adicionales, como la situación de las piscinas de evaporación, que no están en condiciones óptimas, y la planta de carbonato de litio, que opera solo al 30% de su capacidad. Esto ha llevado a algunos expertos, como Héctor Córdova de la Fundación Jubileo, a sugerir que no se abandone el desarrollo de estas infraestructuras críticas para garantizar el suministro de materia prima.
Ante este panorama, Doria Medina instó a que en 2025 se destrabe el proyecto del litio, manteniendo su control en manos bolivianas, pero con una visión que permita superar los obstáculos actuales y asegurar que el país pueda aprovechar su enorme potencial en este recurso estratégico.
Vía: El Diario
